23/8/2014

USA: Capítulo 4.

NEW YORK
NEW YORK
  

Soñar con Nueva York es poco para mi...
Cuando me imagino viviendo en alguna ciudad fuera de España solo puedo tener la imagen de 
la Gran Manzana en la mente.



La cosmopolita vida que podría tener allí riñe celosa con la tranquila vida de campo y que me gustaría tener aquí. Soy una mujer de extremos. Nada es demasiado blanco ni demasiado negro.



El día que pasamos en NYC, agetreado y caótico, fue impresionante.
No sabía dónde mirar primero. 
Tantos edificios de admirable arquitecura...
Tantos lugares icónicos que había visto decenas de veces en la televisión y el cine...
Monumentos...
Los ya clásicos freaks Newyorkinos como el caw boy en ropa interior de la Quinta Avenida...










Para un solo día en esta ciudad (me sabría a poco una semana entera), escogimos verla en un bus-tour por la mañana y sobre el medio día parar a comernos un perrito en una esquina.



 Después cogimos el ferri por el Hudson hasta la Estatua de la Libertad (¡que bonita es!).







Al terminar el recorrido concertado decidimos pasar nuestras últimas horas en la ciudad paseando por Fifth Avenue.










En mi llegada al aeropuerto de Newark desde el cielo pude ver Nueva York como todo el mundo debería verla al menos una vez en la vida, brillando como la ciudad viva que es entre la oscuridad de la noche gracias a los millones y millones de luces que completan la imagen de la ciudad más cosmopolita del mundo.


Obviamente la última foto no es mía pero yo estaba tan embelesada contemplando las vistas que no pude capturar el momento que os digo desde el avión.

Disfruté como una niña pequeña de este día, como todos mis días en EEUU.
Os dejo otras cuantas fotitos y ya me despido hasta la quinta y última entrega de los posts USA.




 Besos,
 Lady C.

13/8/2014

USA: Capítulo 3

Viajar dentro de tu destino


Conocer América del Norte me va a llevar muchos pero que muchos viajes puesto que a Carlos y a mi nos gusta ir a una ciudad y conocerla de verdad, no irnos con la mala sensación de habernos sabido a muy poco. 

Por esto y ya que Philadelphia está relativamente cerca de nuestro lugar de pernoctaje, hemos ido varias veces a la ciudad. En primer lugar, a ver a los Phillies, como os conté en el capítulo 1. Unos días más tarde tocó visita histórica a la campana de la libertad. Esta campana según me explicaron es la que golpearon cuando resultaron victoriosos ante Inglaterra, declarando a mamporrazos la independencia. ¿Y por qué está ahí la campana?
Pues porque al igual que Sevilla en España, Philadelphia fue la primera capital de EEUU. Además, ese día también hicimos unas compritas fabulosas.


En mi tercera visita a Philadelphia tocó Museo ¡bieeeen!
Aunque Carlos se suele aburrir en las secciones más "rarillas" (traduzcase por rarilla el modernismo y el cubismo) solemos echar muy buenos ratos en los museos.



Para los que seais como yo, que me ilusiona ver aunque solo sea una foto solitaria de Warhol en una parez enorme y tremendamente blanca o para los que puedan emocionarse al cambiar de sala y descubrir de frente un Klimt o un Lautrec, para todos nosotros es el Philadelphia Art Museum.

También podéis querer ir porque sois fan de la saga Rocky y queráis hacer como vuestro ídolo subiendo las escaleras del museo al trote.



Las exposiciones temporales también son una locura en el museo. Esta, de la trayectoria de Patrick Kelly, corta pero ecléptica y llena de descendencia creativa, fue un disfrute para mis ojos y mi sentido de la moda (os la contaré completa en otro post).


 La siguiente visita, a Ocean City en New Jersey, fue alucinante y justa al mismo tiempo pues pudimos disfrutar del BoardWalk (paseo marítimo) 3 maravillosos días.




Creo que voy a decir que el recuerdo que más va a permanecer en mi memoria sobre esta "ciudad isla" son las gaviotas.
Las hay por todas partes y no te tienen miedo, al contrario, tu deberías tenérselo a ellas si piensas comer en la playa.

Nos echamos unas buenas risas montando en las atracciones.


Mini golf...
¡Que monten uno de estos en Sevilla ya! Me ha encantado este pasatiempo y más aún la decoración y hambientación tan fiel a la temática.




Antes de acabar por hoy tengo que deciros que las pizzas del BoardWalk de locales como Manco & Manco son una deliciosisad y claro está, las Crabfries, con dos puestos de venta a lo largo del paseo... Esas si que "lo petan". Ahora si os digo, allá el que quiera comerlas cerca de una gaviota...

Sin más me despido, hasta el próximo capítulo donde os hablaré de Nueva York.


Besos ya desde España, 
Lady C.

6/8/2014

USA: Capítulo 2

COMER (y beber) A LA AMERICANA 


¿Dónde están las albóndigas en salsa? ¿Y el puchero? ¿Las "papas guisá? ¿Las lentejas con chorizo?
En España.
Es absurdo llegar a Estados Unidos y pensar que en los restaurantes te van a poner un guiso típico americano, porque no lo hay.

   
Si vas a venir a los Estados Unidos buscando almorzar algúna comida realmente trabajada  y reconfortante, olvídate. Si lo que prefieres es dejar el guiso típico y fuerte para la cena después de un día agotador de visitas turísticas, olvídate también.
En este país, fundado orgullosamente y dilatado por  la mezcla de culturas, lo que reina son los "appetizer" o aperitivos, las carnes a la barbacoa, la pizza, la pasta con queso, los tacos, el "mashed potatoes" o puré de patata en versión deliciosa y el pescado (escaso) siempre a la plancha.



También está la opción de ir a restaurantes orientados a distintos países como Italianos o Mejicanos, mayoría absoluta en estos lares. Realmente nunca terminan de ser platos que comerías en Italia o Mejico porque están adaptados al gusto de cabecera americano,  dandoles un giro comercial y basados en la dieta que aquí se suele seguir pero aún así, está todo para chuparse los dedos y es donde realmente yo he disfrutado de la comida.





Mi consejo si estás acostumbrado únicamente a la comida española es que siempre que puedas y tu alojamiento te lo permita, te hagas con unas sopitas de caldo de pollo en el supermercado que aquí también las hay y les añadas unas verduritas a tu gusto porque realmente a tu estómago le va a hacer falta un descanso. Además procura seguir una dieta detox mínimo de una semana después de la vuelta para que todo lo que has comido no se adapte para siempre a tu body ;).


En cuanto a las bebidas, al igual que en la comida, te equivocas. Aquí no se cubatea. Aquí no vas al Mercadona a por unas patatas y te traes el botellón para pasar una buena noche de cachondeíto en el hotel con tus colegas. En el Mercadona de aquí, el Wawa o el ShopRite no se vende alcohol, tienes que ir a una licorería. La realidad es que en este país se bebe comiendo, ¡y deliciosamente! Además no os creáis que tomaros 3 o cuatro cockteles por noche os va a dejar sin dolares en el bolsillo porque cuestan entre 3 y 4 euros más baratos que en España los cubatas.





A mi me ha dado por los Margaritas, de todos los sabores y colores. Mi preferido es el Corona-rita, Margarita modificado añadiendo una cerveza coronita... MmmMMm.. ¡delicious!

No os perdáis el pròximo capítulo, os contaré muchas más cositas de esta pequeña gran aventura mía.

Aún desde USA,
BESOS,
Lady C.